viernes, 25 de noviembre de 2011
Intermedio
domingo, 20 de noviembre de 2011
¿¿¿¿¿¿¿¿¿Cómo voy a hacer mi tesis????????????
Estoy atrapado en una noche de sábado en casa porque el celular se quedó inexplicablemente sin crédito suficiente como para reunirme con ciertas personas. Una muralla verde que me solivianta a no terminar lo que debe ser terminado casi siempre suele triunfar, casi siempre pero no hoy; hoy la astenia se fue para provocar a alguien más.
Con el fin de lograr hacer lo que ha de ser hecho es conveniente seguir los pasos de quien ya lo hizo, a pesar de que esos primeros suelen ser sujetos altivos sin mayor razón de ser.
Caso uno. Primero. José Fouché fue un gran político, ciertamente seguidor de Maquiavelo; ahí dos maestros para guiar al objetivo. Si hay duda de cómo distinguirse en lo que sea Fouché tenía la solución: ¿hay que tomar bando? Es fácil, sólo hay que ser fiel al más fuerte, al de la mayoría. Siempre barrunta lo predecible y espera lo impensable para lograrlo. No hay nada que no se pueda lograr, más allá de que esa es una frase con significado difuso y seguramente fútil.
El segundo paso. El comienzo es lo más difícil. El tiempo es lineal, al menos de este lado del mundo ¿por qué los procesos no lo son? El umbral del proceso nunca es preciso… nadie sabe cuándo comenzó a entender al mundo, dónde comienza y termina su ser, su influencia, etcétera; por ello no hay que preocuparse. Hay que empezar por lo más próximo, no siempre lo más asequible, pero sí lo primero. Caso dos: “Estoy atrapado en una noche de sábado en casa porque el celular se quedó inexplicablemente sin crédito suficiente como para reunirme con ciertas personas”. Caso uno. Haz lo primero que se te ocurra, ingresa a un partido político, a una asociación gubernamental o háblale a ese tío con influencias al que nunca recuerdas.
El tercer paso. Junta lo que puedas y organízalo. Las fuentes de una buena carrera política son variadas: una buena imagen, relaciones, participación, ingresos económicos y claro, una ideología: “¿hay que tomar bando? Es fácil, sólo hay que ser fiel al más fuerte, al de la mayoría. Siempre barrunta lo predecible y espera lo impensable para lograrlo”. Caso dos. Los elementos requeridos para lograr el objetivo son desconocidos, no se trata ni siquiera de una acefalía de elementos, más bien, es un vacío incómodo. Nos encontramos ante el primer bache del proceso.
(To be continued)
viernes, 18 de noviembre de 2011
En mi día.
domingo, 13 de noviembre de 2011
Teatro Ensamble
miércoles, 9 de noviembre de 2011
último
domingo, 6 de noviembre de 2011
Parte cuatro
Entre 1877 y 1910 el valor de las exportaciones se incrementó en más de 600%, sin embargo hay que tomar en cuenta un par de factores: la inflación de la moneda y que Estados Unidos había conseguido influir más que cualquier otro país en las relaciones comerciales de México, por lo que desde ese momento nos volvimos dependientes de el buen funcionamiento o no del mercado americano.
Dentro de las clases sociales salta a la vista la emergencia de una burguesía industrial, favorecida ésta por las políticas económicas después de la República restaurada. Las capas medias, por otra parte no son muy bien definibles, pero se entienden aquellas personas que a pesar de que no tenían un nivel de vida tan malo como el de los campesinos y los obreros, sí estaban en la necesidad de trabajar. A raíz de la urbanización se incrementaron las actividades de las personas pertenecientes a esta clase. De igual forma la cuestión del ferrocarril ayudaría a que las ciudades se desarrollaran (aunque es cierto, la clase baja de la población también creció en gran medida) y esta clase creciera aún más. El desenvolvimiento de las ciudades provocó inmigración, el primer fenómeno de éste tipo se dio de México a Cuba, Guatemala y Estados Unidos (la emigración no era tan grande debido a cuestiones racistas), y el segundo gran movimiento se dio del campo a la ciudad.
Los artesanos y los pequeños comerciantes integraron una nueva clase llamada pequeña burguesía, en donde eran incluídos rancheros y pequeños propietarios. El proletariado industrial se fue formando muy rápidamente ya que las industrias, por consecuencia misma de la inversión extranjera sobre este sector, formó plazas de trabajo que fueron aprovechadas por el pueblo. En principio el trabajador proletario industrial se debía adaptar a las condiciones impuestas por el patrón, tales como las horas de trabajo, el trabajo en días festivos, el cuidado de la maquinaria de producción, el patrón no se hacía cargo de accidentes laborales. Todas esas políticas claramente no convenían al proletariado.
sábado, 5 de noviembre de 2011
troisième partie
Ya dentro de la administración de Porfirio Díaz se dio la transferencia de tierras de la iglesia a los propietarios. El periodo del Porfiriato fue la continuación de la República restaurada, pero en esta ocasión la inversión extranjera fue una de las principales preocupaciones de Díaz. Díaz buscó la estructuración de un mercado único interno a través de la eliminación de aranceles con el fin de que hubiera la posibilidad de activarlo y mejorarlo; aunque las alcabalas, por ejemplo, no se eliminaron sino hasta 1896. Por otra parte, las exportaciones fueron un elemento importante de su política, por lo que se fomentó su expansión.
El desarrollo de la actividad monetaria y de crédito propiciaron la intervención del estado para regular las relaciones que se daban. El gobierno comenzó entonces a regular una economía en crecimiento que era muy prometedora (aunque es cierto que no hubo desarrollo económico y en general las políticas no iban destinadas a ello).
A raíz de que Díaz dejó el gobierno en 1880 a Manuel González (como recordarán era compadre de Díaz), la economía nacional se vio afectada por los excesos de los miembros de su gabinete, como consecuencia el país quedó estancado en una situación de déficit. Por otro lado, volviendo al gobierno de Díaz, se había logrado por medio de la inversión extranjera la aparición de ferrocarriles y el consecuente desarrollo de ciertas ciudades que ayudaban a la economía. La fábrica textil era la empresa más desarrollada, y entre los inversionistas extranjeros, los europeos eran los más importantes, aunque como fuera avanzando la administración de Díaz y como consecuencia de condiciones desfavorables e incluso pérdidas de los inversionistas europeos que venían a especular, propiciaron que la inversión norteamericana fuera la más importante (las inversiones se enfocaban principalmente en los ferrocarriles).
En la cuestión agraria, en México se tenía como es bien conocido a la hacienda como base, en este periodo se trató de ir hacia una producción que serviría para la exportación de productos como el henequén (un tipo de agave usado para hacer cuerdas), el cual tenía un precio comercial mucho más favorable que otros productos, aunque los otros productos como el maíz, que se había descuidado (dejándole las peores tierras para su cultivo, ocupando poco capital para su cultivo y en general falta de atención) produjeron un desequilibrio en tanto que no se producía lo que se consumía, aunque ésto ciertamente se vio aminorado por las ganancias que se obtenían de la exportación. También, desafortunadamente, se crearon compañías que quitaban las propiedades a aquella personas que las tenían pero no bien reglamentadas, y de las propiedades que deslindaban, se podían quedar hasta con una tercera parte de las ganancias que produjera.
domingo, 30 de octubre de 2011
deuxième partie
Barreda creía que el desorden social venía de un desorden de pensamiento, por lo cual la instrucción era necesaria, la educación primaria debía ser obligatoria para todo mexicano. El 5 de enero de 1878 surgió un periódico de nombre La Libertad, el cual, en sus inicios, al declararse liberal-conservador causó una gran polémica que explicó expresando sus ideales positivistas. Entre el grupo de redactores estaban Garay, Cosmes, García y Justo Sierra, éste último sin duda el más destacado. Con el tiempo al grupo integrarían un equipo político conocido como “los científicos”. Este grupo, en las elecciones de 1876, desconocerían a Lerdo de Tejada y propondría a Iglesias, ya que consideraban que las elecciones no se habían respetado y que lerdo de Tejada había sido impuesto. Dentro del periódico se planteó que era necesario reformar la Constitución y abogaban por la conveniencia de una Presidencia con más facultades que lograra el orden requerido, en otras palabras, la dictadura. Esta dictadura no debía ser personal como posteriormente sucedió, sino de una clase social. La dictadura era defendida con el argumento de que era una forma natural, que atendía a las leyes naturales y se fundaba en principios científicos. Otro autor, el maestro Emilio Rabasa, habla en su libro La Constitución y la Dictadura, de la necesidad de una dictadura para establecer un orden y prosperar.
Justo Sierra, en un escrito, describe a la sociedad como un organismo que debe evolucionar, no revolucionar (aquí llama la atención el juego semántico puesto que pareciera que cada quien lo interpreta de distintas formas), entonces la dictadura ayudaría a ese fin. Para los positivistas el orden era tan importante como para los liberales la libertad. Sin ese orden, las sociedad no podría enfrenarse al que llamó “el amargo exterior”. Los positivistas, por medio de su periódico expresaban sus ideas, y en relación al problema de México, ellos distinguieron dos causas por las cuales esa era la situación del país: primero por la falta de comunicación, a lo largo del territorio nacional; y segundo por la falta de colonos y el subsiguiente estado de abandono de tierras (y la historia les daba la razón, sobre todo por la pérdida de más de la mitad de territorio que acababa de perder México). Para solucionar los problemas hablaban de las bondades de la dictadura que posteriormente ejercería don Porfirio, de la necesidad de atraer capital extranjero y de iniciar la industria nacional.
viernes, 28 de octubre de 2011
Y ¿por qué no? Un poco de historia nacional.
Empezaré desde el principio, aunque, es cierto que no toda la historia nacional es tan interesante como para escribirla en el blog, al menos para mí. Todos los gobiernos que se dieron desde la Independencia de México hasta la restauración fueron débiles y por tanto inestables. Las rebeliones y los golpes de Estado estaban a la orden del día. Aunado a esto, las guerras con Francia y Estados Unidos; sin olvidarnos de la desgracia económica, política y social que dejaron a su paso, habían significado la pérdida de más de la mitad del territorio nacional, un golpe duro a la moral nacional. Desde esos tiempos los liberales hablaban de un modelo ideal, en donde el individuo se convierte en el principio rector y el Estado tendría como funciones la protección de los intereses individuales (lo anterior suponiendo la necesidad de separación entre la iglesia y el Estado).
A pesar de estos ideales, los gobiernos, desde Juárez hasta Díaz, fueron centralistas, el Ejecutivo tenía el control. Los aspectos económicos relevantes fueron muchos, entre ellos la depreciación de la plata, que daba un proteccionismo, a las alcabalas impuestas en grado de Estado y hasta municipio. La burguesía no era como en Europa, el país basaba su actividad en lo agrícola, la riqueza provenía de la tierra y también usaba el comercio y la especulación. Aunque, al igual que en Europa, la burguesía tenia como ideología al liberalismo.
En este periodo, la burguesía que se iba logrando como mejor clase, cambió los principios católicos por los científicos apegándose al positivismo y atendiendo a las tres etapas de una sociedad: teológico, metafísico y científico (que ellos los veían realizados en la historia nacional, quedando la tercer etapa para que ellos la buscaran). Gabino Barreda fue el intelectual más conocido que propuso esta ideología que se convirtió, con la aprobación de los grupos de poder, en un paradigma difícil de contradecir. Sin duda alguna es necesario recalcar la importancia de ese fenómeno, ya que aquella "modernidad" (entendida como una idea de vivir en una época diferente a las demás, "una nueva época") va a marcar posteriormente una etapa de gran crecimiento y desarrollo para el país, haciéndolo llegar a ser un país líder en el mundo, imagen que perdería con grandes fallas a través de los años.
domingo, 23 de octubre de 2011
¡Y que el cubo le gana al otro que no es el cubo!
miércoles, 19 de octubre de 2011
X-)
domingo, 16 de octubre de 2011
miércoles, 12 de octubre de 2011
Otra característica del hecho es que por obvias razones se realiza en secreto, lo que lo diferencia de otros actos como el regalar, o la paga, o las propinas; los actores de la corrupción muchas veces llevan la carga moral, y aunque algunos no la desean, la comparación pros y contras los determinan a realizar ese tipo de actividades.
La hipótesis del escrito sería que la corrupción se origina por una mala estructura en el Estado. Es inevitable reconocer que se han logrado avances sustanciales sin tener que cambiar la estructura del mismo, sino cambiando el actuar de los funcionarios –de los más influyentes – para que actuando como soberanos en relación a otros servidores públicos, sirvan de ejemplo o sirvan como fuente de miedo hacia los de menor jerarquía. Un gran ejemplo de ese suceso lo plantea Philip Heymann, en el caso de la corrupción de los policías en Nueva York; que hasta el año de 1970 era un cuerpo policiaco corrupto en extremo, recibiendo por sus actos hasta el doble de ingresos monetarios que en su trabajo legalmente les era asignado. El problema fue resuelto por el entonces alcalde Lindsay, quien facultó a una comisión de nombre KNAPP, y con ayuda del jefe de la policía de nombre Murphy, implementó un plan que consistía en provocar miedo entre los policías al hacer un acto corrupto y entre los mismos sargentos, pero a su vez, otorgar reconocimientos a quienes obraran de forma respetuosa hacia la ley, provocando con esto que la comparación entre los beneficios y los perjuicios de realizar una acción corrupta se inclinara hacia los segundos. (Se dividían funciones y quien obtuviera peores resultados era despedido, de esa forma perdía tanto su ingreso legal como la posición de poder que le hacía ganar "ingresos extras", es decir, destruía sus fuentes de ingreso y ese era un escenario peor que quedarse sólo sin su ingreso "extra").
¿Por qué la estructura del Estado es la culpable? Pienso que existen buenas razones para sustentar la hipótesis. En primer lugar está la cantidad ridícula de leyes que los legisladores han creado con el fin de reglamentar la convivencia social en el país. Seguramente si le preguntáramos a un legislador cuántas leyes existen en el país, o aún más, a un Ministro de la Suprema Corte, no lo sabría. Eso nos demuestra que hay un problema de fondo, ya que los Legisladores crean una cantidad de leyes de tal magnitud que en primer lugar es imposible conocer (seguramente todos violamos un montón de leyes cada día sin saberlo) en segundo lugar los estratos sociales están tan separados que las leyes que crean no necesariamente están adecuadas a la realidad de la mayoría de los mexicanos, eso si, sin entrar al grave problema que para mí representa el hecho de que una parte significativa de los que "proponen", "discuten", "modifican" y "aprueban" las leyes nacionales no tengan conocimientos legales e inclusive conocimientos del grado universitario cuando menos (y eso puede que no sea suficiente para que alguien se diga apto para ejercer las funciones de un legislador). Mi argumento es simple, cuando alguien necesita de algún servicio acude con quien es capaz de cubrirlo (si está enfermo va con un doctor, si su auto necesita reparación va con un mecánico, etc.) entonces ¿por qué personas que no tienen ni la más mínima idea de cómo crear un marco legal que ha de regular a un país entero con 112 millones de individuos de pronto es justo la persona que lo hace?
(Continuará)
domingo, 9 de octubre de 2011
Mejor de otra cosa Ü
Mejor hablaré de otra cosa, el otro tema ya me aburrió un poco. Se me acabaron las ideas o algo parecido. Últimamente he estado revisando cuáles son las características de los problemas de México, y entre todos ellos me llamó mucho la atención los grandes avances teóricos del problema de la corrupción, tema al cual me abocaré en las próximas líneas.
La corrupción es definida por Charles Rogovin como “Uso o abuso de una posición o autoridad para el beneficio personal directo o indirecto, financiero o no”[1]. En realidad hay muchas definiciones, en el diccionario se encuentran como sinónimos: alteración, seducción, cohecho, vicio y abuso; todas las anteriores con un punto de convergencia entre si: la acción está prohibida. (Cabría preguntarse por quién, porque al final de cuentas aunque la población se queja de ello son los principales actores de ese acto ilícito).
Éste problema, ya definido, tiene una serie de características que lo diferencian de otros ilícitos. Primero que todo, el acto de corrupción únicamente puede darse cuando hay una disposición legal que lo considere como una falta o un delito, de otra forma, el acto corrupto no tendría tipificación, sería una acción que jurídicamente no tendría relevancia y por tanto no sería delito, aunque no podemos olvidar que éste acto no solo tiene repercusiones legales, sino que también es repudiado por la sociedad, es de igual forma una norma moral, que acarrea una sanción indefinida impuesta por la sociedad, que muchas veces es el desprecio, pero en ocasiones la sanción se va al campo de lo violento (cuando el pueblo se hace justicia por su propia mano).
El acto intrínsecamente se da en relación a una posición de poder que tiene un uso incorrecto por parte de la persona que lo tiene, si la persona no tiene esa posición de poder, necesita de otra que se halle facultada necesariamente. De ahí que los servidores públicos, a pesar de que como su nombre lo indica están para servir al pueblo y que muchos de ellos no tienen el poder que en ocasiones ostentan, sean considerados generalmente como gente corrupta.
Todo acto corrupto se da porque los actores (ya sea el que tiene el poder o el que se ve “obligado” a actuar de tal forma) buscan en él la obtención de un beneficio extra de cualquier clase, el más frecuente es el beneficio económico, pero también encontramos beneficios de tipo administrativo (para apresurar los trámites y ganar tiempo), para obtener puestos de cualquier índole (cuando un servidor público ayuda a un particular a cambio de recompensa que se da cuando le dan trabajo al terminar su periodo de función pública), y demás situaciones.
En el acto de corrupción, como lo mencioné en la introducción, incluye un razonamiento por parte del actor (ya sea el del poder y el obligado), en el cual toma en cuanta los factores y consecuencias positivas al hecho como la obtención de bienes, o que a muy pocas personas se les castiga por realizar un acto corrupto; y los factores y las consecuencias negativas como el castigo que reciben si lo descubren; y como se puede notar aquí y en la realidad, las condiciones a favor son más numerosas que las condiciones en contra.
(Continuará)
[1] Según lo dice Enrique del Val Blanco en el libro “Prevención de la corrupción en el servicio público: Un enfoque internacional”, el cual es la recopilación de el seminario internacional del mismo nombre. En la misma definición que me parece muy acertada, considero que se debe añadir que en el beneficio obtenido también debe tomarse en cuenta que no siempre es inmediato, hay que observar el factor tiempo.