jueves, 15 de septiembre de 2011

El ser mexicano =l (Parte 1)

Hasta hace algunas horas no tenía ganas de festejar. No era cuestión de sentirme mexicano o no, simplemente se trataba de que yo no entendía bien el por qué del festejo. Ahora, he de decir que no tengo un buen sustento para lo que sigue: mi interpretación del ser mexicano. Me hubiera gustado haber leído con antelación El laberinto de la soledad de Octavio Paz para tener en mente alguna otra perspectiva, sin embargo no lo hice porque no pensaba que escribiría sobre el tema (y la verdad no pienso hacerlo próximamente ya que leer no es mi fuerte y no tendré tanto tiempo libre en los siguientes días).

Ni héroes a quien celebrar ni una cultura a la cual promover. Es una posición bastante pesimista diría yo, sin embargo las pruebas históricas nos han demostrado que la inmensa mayoría de nuestros héroes y heroínas o nunca existieron o en realidad sus intenciones no eran estrictamente nacionalistas; por otra parte una cultura de los mexicanos... no, no me parece real, más bien existen muchas culturas muchas veces exclusivistas y repelentes entre ellas mismas. La mayor generalización que podemos hacer es que existe un México en el sur, uno en el centro y otro en el norte, pero eso sí, sin perder de vista las diferencias que existen digamos entre los yucatecos y los chiapanecos. El mayor sustento de la mexicanidad desde ese punto de vista es... el Gobierno Federal.

Pensemos en México. A México lo hacemos los mexicanos, pero ¿Quiénes somos? La respuesta nos la pueden dar mucho mejor los que no son mexicanos, entonces ¿cómo nos ven desde el exterior? Bueno, haciendo un paréntesis debo mencionar que el hecho de que un mexicano (y me refiero a mí pero tengo la seguridad de que muchos de ustedes se encuentran en la misma condición) no sepa definir de forma precisa y sin dudar quién es él o ella dentro de la sociedad estatal nos deja en una posición de inseguridad respecto de nuestra propia identidad, lo que no es una buena señal en sentido estricto. Respecto a los extranjeros, la mayor parte, sobre todo los que no han visitado México, tendrán una opinión no muy positiva respecto del país. Lo anterior lo digo con base en experiencias propias, ya sea por gente que conozco de otros países o por el simple hecho de ver programas de TV que tratan el tema (recuerdo el gran escándalo de los conductores de Top Gear que nos tachaban de flojos y tontos; o sólo falta ver en algunas cadenas de noticias internacionales en las cuales aparecen reportajes sobre la situación de violencia que vivimos).

¿Mi percepción de los mexicanos? Como lo escribí arriba, no tengo una concepción concreta sino una serie de ideas desordenadas y muchas veces contradictorias. Por lo tanto comenzaré por lo básico, describiéndonos. Los mexicanos comemos tortillas, maíz en general, somos en la mayoría morenos y no tan altos: tenemos rasgos físicos "latinos", nos gusta la fiesta, nacimos a partir de una bifurcación en reversa pero eso nos deja sin un pasado lejano claro, tenemos una historia propia no tan larga y tristemente desalentadora, tenemos fama entre nosotros mismos de buscar siempre el camino fácil para conseguir lo que queremos, somos alegres, vivimos en una sociedad excluyente y "racista" (refiriéndome al rechazo que tenemos hacia los mexicanos "no tan iguales a nosotros"); hasta allí llega mi percepción de la totalidad de los mexicanos, lo que yo entiendo son los rasgos comunes.

Considero que el mexicano muchas veces se siente como tal con base en un sentimiento de pertenencia al suelo donde nació, "soy mexicano porque nací en México". Eso nos lleva de nuevo a afirmar que el mayor símbolo de mexicanidad tiene mucho que ver con el gobierno...

(Continuará)

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