miércoles, 31 de agosto de 2011

=) Ter.

Y así es como mi intención de ser lo más puntual posible en todo lo que digo (y escribo) se ha convertido en tres "entradas" sin terminar de explicar lo que desde un principio me plantee. Estaba por hablar de... Mary Shelley, cómo olvidarlo. En los últimos días estuve revisando qué había en internet sobre el significado de su obra literaria y ¡Oh Sorpresa! De hecho mucho de lo que les iba a contar ya está publicado en sitios de divulgación del conocimiento como "Wikipedia" y "El rincón del vago". Je suis vraiment desolé. Creo que sólo escribiré una (¿muy?) breve reseña del significado de la obra. La misma se centra sobre la moralidad de los actos de los científicos, algunos de ellos con el fin de obtener avances en su área de estudios. Hay ocasiones en que pretenden ser Dios (just like Dolly, the sheep, remember?). Por otra parte la misma obra hace referencia a que los avances en la ciencia y la tecnología podrían en algún momento sobrepasar al mismo hombre causando su propia destrucción (the e. g. in this case is a little bit more overwhelming: The Atomic Bomb). Me parece impresionante que se haya escrito una historia que refleje en muchos aspectos la naturaleza del hombre y aún más, que haya predicho algunos de los problemas que existirían en su relación con el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Ça y est. Es todo lo que tengo que decir sobre el significado de la obra, sólo resta invitarlos a que si les pareció interesante indaguen más en la misma, ya que hay muchos otros significados que distinguir.
No me puedo permitir no mencionar el nombre del profesor que nos presentó ese (y otros muchos) análisis, pocos han tenido la posibilidad de trabajar con él pero permítanme decirles que desde mi punto de vista es el mejor teórico de la facultad: Alfonso Sánchez Múgica.
En este momento son casi las 11:30 p.m. y pienso que podría dejar de escribir, pero no lo haré. ¿Por qué? En realidad no lo sé. Comienzo a pensar que soy inestable. En alguna de las anteriores entradas les mencioné que me gustaría relajar un poco mi escritura, hoy, la verdad ya no pienso en hacerlo. Considero que existe una razón para que desde el principio haya escrito tanto: no tardaba mucho en hacerlo. De hecho, tengo algunas facilidades para exponer o escribir sobre cualquier asunto que conozca, así que lo aprovecharé y ya no buscaré escribir sobre nada que no sea lo primero que me viene a la mente. Lo único que puedo reprocharme en cuanto a mi cambio de opinión es que siempre he pensado que por más sencillo que te parezca improvisar, es indispensable no hacerlo, ya que te puedes arrepentir (como me acaba de suceder). Ejemplos de personas que hacen eso sobran, pero ya que durante la carrera nos enseñaron a revisar casos específicos, me permito mencionarles uno en particular: don Vicente Fox.
Ponderando puntualmente la conveniencia de expresar o no mis opiniones hacia la figura del expresidente de la República, he decidido no hacerlo. En cambio los invito a revisar mi próxima "entrada" (la cuarta y última) que cerrará el texto al que infantilmente titulé "=)" y que tendrá por título "=) Schluss" (You know... German).

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